Una Hermandad con aires medievales

11.6.16

Por Elizabeth Arocena

Dante Gabriel Rossetti, Perséfone.
Hace mucho que no escribo, y las palabras que por momentos, cuando voy caminando por la calle, o cuando estoy bajo el chorro de la ducha aparecen, al sentarme frente a la computadora se niegan a reproducirse. La idea, por ejemplo, de escribir una columna sobre los artistas denominados por sí mismo Prerrafaelistas, surgió hace bastante tiempo, siempre rondando, mareando mi mente, como insistiendo en que hablara de ellos, pero por una cosa o por otra, los dedos no se movían sobre las teclas. Por esa razón, me estoy obligando a ello, pues en cuanto comienzo a escribir, las palabras solo brillan y se imprimen en la hoja en blanco que era este documento de Word recién abierto.
Para empezar, he de decir que el solo nombre “prerrafaelista” me confundió toda la vida, pues en mi mente no se concebía como algo lógico que artistas del siglo XIX estuvieran vivos en el Renacimiento, o incluso antes, y eso se debía a que le daba más importancia al sentido literal del nombre de este movimiento, que a la idea que generaba. Yo solo podía pensar: “arte que estuvo antes que Rafael”, y necesite releer la definición varias veces hasta que me quedó grabado en la memoria. Suena ridículo, lo sé, pero me ha pasado por años.
Para ponernos en tema: los Prerrafaelistas, surgieron como una asociación de pintores, poetas y críticos ingleses, fundada en 1848 en Londres por John Everett Millais, Dante Gabriel Rossetti y William Holman Hunt, que rechazaban el arte académico imperante en Inglaterra durante ese momento, centrando sus críticas en Sir Joshua Reynolds. Desde su punto de vista, la pintura académica reinante no hacía sino perpetuar el manierismo de la pintura italiana posterior a Rafael y Miguel Ángel, con composiciones elegantes pero vacuas y carentes de sinceridad. Por esa razón, ellos propugnaban el regreso al detallismo minucioso y al luminoso colorido de los primitivos italianos y flamencos, anteriores a Rafael (de ahí el nombre del grupo), a los que consideraban más auténticos.


Comienzos

La sesión inaugural de la Hermandad tuvo lugar en casa de los padres de John Millais, en Gower Street (Londres), en 1848, y en ella estuvieron presentes John Everett Millais (1829–1886), Dante Gabriel Rossetti (1820–1882) y William Holman Hunt (1827-1910), considerados los fundadores del grupo. Hunt y Millais eran estudiantes en la Royal Academy of Arts. Rossetti era discípulo de Ford Madox Brown (1821–1893), y había conocido a Hunt tras haber quedado impresionado por su cuadro La víspera de Santa Agnes, basado en el poema de Keats. Rossetti, también poeta, estaba interesado en desarrollar los lazos entre la poesía romántica y el arte. En otoño del mismo año, se añadieron otros cuatro miembros a la Hermandad: William Michael Rossetti, hermano de Dante, Thomas Woolner, James Collinson y Frederic George Stephens.
Edward Burne-Jones (1833-1898)Princesse Sabra, 1865
Más allá de una mera reacción a la enseñanza académica, los orígenes del prerrafaelismo solo se pueden comprender situándolos en el contexto político e intelectual de la época. En 1848, toda Europa está atravesada por movimientos revolucionarios; la ola del Gothic Revival conoce en la Inglaterra del siglo XIX, una amplitud sin parangón; el crítico de arte y teórico John Ruskin (1819-1900) ejerce una influencia preponderante en la sociedad victoriana. Ruskin preconiza una visión profundamente moral del arte, al que otorga un protagonismo social. Sitúa la práctica artesanal por encima de cualquier reacción a la industrialización floreciente, y propone un concepto poético y místico de la naturaleza, ésta teniendo que ser representada de manera directa y sincera.

Inspiración

Su pintura se focaliza especialmente en evocar el estilo de los antiguos pintores del Renacimiento, especialmente basándose en los autores y temas propios del Quattrocento, el Trecento y asuntos aún más antiguos, medievales principalmente, leyendas arcaicas e incluso, como en el caso del pintor Lawrence Alma-Tadema, pasajes de la época clásica de Grecia y Roma.
William Morris (1834-1896);
William Frend De Morgan (1839-1917) 
Panneau de revêtement mural, 1876-1877.
Entre los artistas más recientes, les inspiraron también las pinturas románticas de Heinrich Füssli y, sobre todo, de William Blake, cuyas visionarias pinturas e ilustraciones de sus libros de poesía influyeron notablemente en algunos cuadros de Rossetti, por su simbolismo y lo fantasmagórico de los protagonistas de los cuadros.

Ideario

1. Expresar ideas auténticas y sinceras.
2. Estudiar con atención la Naturaleza, para aprender a expresar estas ideas.
3. Seleccionar en el arte de épocas pasadas lo directo, serio y sincero, descartando todo lo convencional, autocomplaciente y aprendido de memoria.
4. Y, lo más importante de todo, buscar la perfección en la creación de pinturas y esculturas.

Medea, de Evelyn De Morgan, 1889, al estilo del Quattrocento.

Bajo la influencia del Romanticismo, pensaban que la libertad y la responsabilidad eran en el arte conceptos inseparables. Sin embargo, les fascinó particularmente la Edad Media, que entrañaba para ellos una integridad espiritual y creativa que se había perdido en épocas posteriores.
Este énfasis en lo medieval suponía en la práctica un alejamiento del realismo, que propugnaba una observación independiente de la naturaleza. En sus primeros momentos, los prerrafaelistas creyeron que medievalismo y realismo eran compatibles, pero en años posteriores el movimiento terminó por escindirse en dos direcciones.
La corriente realista fue encabezada por Hunt y Millais, mientras que el medievalismo estaba representado por Rossetti y sus seguidores Edward Burne-Jones y William Morris.

Técnica

En su búsqueda de un colorido brillante, semejante al de la pintura del Quattrocento, Hunt y Millais desarrollaron una técnica pictórica consistente en aplicar por encima del dibujo previamente trazado en el lienzo una fina capa de pigmento blanco, que dejaba visible el dibujo; sobre esta capa húmeda se aplicaba la pintura, con pinceles pequeños y meticulosa lentitud. Esto permitía que el color tuviese en sus cuadros el brillo y luminosidad que buscaban.
Julia Margaret Cameron (1815-1879) Vivien and Merlin, 1874
Este énfasis en la luminosidad del color era una reacción contra el uso excesivo del betún en las obras de artistas ingleses como Joshua Reynolds, David Wilkie o Robert Haydon. El uso del betún dejaba en la pintura zonas oscuras, un efecto que los prerrafaelistas rechazaban.
Los prerrafaelitas pintaban directamente del natural, intentando captar de cerca el detalle. Su objetivo no era la ingenuidad, sino la autenticidad. Para ello la ciencia constituía una guía fiable. Pintar al aire libre en lugar de recurrir a la memoria era fundamental para liberar la mente de esquemas preestablecidos y de verificarlo todo a partir del motivo representado.

Finales

Bien arraigado en el paisaje artístico inglés, el prerrafaelismo extiende su influencia hasta fines del siglo XIX. Lo encontramos en fotografía, con las obras de Julia Margaret Cameron (1815-1879) o Roger Fenton (1819-1869) y es una de las principales fuentes del arte de la ilustración en Reino Unido. Preside también el desarrollo del Aesthetic Movement, en los años 1870, confundiendose con algunas corrientes del simbolismo.
Gracias a William Morris, jefe de fila del movimiento Arts and Crafts, el prerrafaelismo se encarna de un modo preponderante en las artes decorativas, hasta retumbar en la exaltación de las líneas femeninas y vegetales del Art Nouveau. 
Cristo en casa de sus padres, de John Everett Millais (1850).
El movimiento se extingue poco a poco, junto con su siglo: D. G. Rossetti muere en 1882, Millais y Morris en 1896, Burne-Jones en 1898. Hasta el final, habrán podido ver sus ideas reutilizadas y adaptadas, por artistas más jóvenes, como el pintor John William Waterhouse (1849-1917) y el ilustrador Aubrey Beardsley (1872-1898).

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