Coco antes (y después) de Chanel. Un recorrido por el arte de la moda.

13.10.15

Por Elizabeth Arocena.

 "La moda no existe sólo en los vestidos. La moda está en el cielo, en la calle, la moda tiene que ver con las ideas, la forma en que vivimos, lo que está sucediendo".

"La moda reivindica el derecho individual de valorizar lo efímero".

Coco Chanel.


Si de hablar de íconos de la moda se trata, claramente no podemos obviar a Gabrielle Chanel, más conocida como Coco, nacida en Francia en el año 1883. Fue una de las modistas más prolíficas de la historia y una de las más innovadoras durante la Primera Guerra Mundial. Produjo una ruptura con la opulenta y poco práctica elegancia de la Belle Époque y creó una línea de ropa informal, sencilla y cómoda, consolidándose en el diseño de bolsos, perfumes, sombreros y joyas. Su famoso traje sastre femenino de tweed ribeteado se convirtió en un ícono de la elegancia femenina, y su perfume Chanel Nº 5 en un producto mundialmente conocido.
Criada en un orfanato de monjas, se destacó por su firme determinación, ambición y vitalidad que aplicaba a su vida profesional y social. Alcanzó éxito como empresaria y prominencia social en la década de 1910 gracias a los contactos que le ofrecía su trabajo: fue una de las tantas chicas denominadas poseuses, aquellas que entretienen al público entre los cambios de vestuario de los artistas principales.
El dinero recaudado era aquel que obtenían al pasar el plato entre el público como apreciación por su interpretación. Fue por aquella época cuando Gabrielle recibió el apodo de «Coco», posiblemente por dos canciones de su repertorio que llegaron a identificarla: «Ko ko ri ko» y «Qui qu'a vu Coco?», una tonadilla popular que narraba la historia de una muchacha que había perdido a su perro Coco. Otras fuentes indican que podría ser por cocotte, un término francés que hace referencia a la mujer mantenida. Como intérprete irradiaba un encanto juvenil que fascinaba a los militares habituales del cabaret.
Algunos de los primeros diseños de Coco Chanel, publicados en 1917
por 
Les Elegances parisiennes.

Para 1906, se hallaba en Vichy, una ciudad turística que contaba con una gran cantidad de salas de concierto, teatros y cafés donde esperaba encontrar el éxito como intérprete. Sus encantos juveniles y físicos impresionaron a aquellos que le realizaron pruebas pero su voz de canto no era perfecta y eso no le permitió hallar trabajo. Obligada a encontrar un empleo, decidió ingresar en el «Grande Grille», repartiendo vasos de agua mineral supuestamente curativa con el fin de promocionar la ciudad de Vichy. Cuando la temporada veraniega terminó, regresó a Moulins y, por consiguiente, a su antiguo trabajo en «La Rotonde», aunque desesperanzada de consagrarse como actriz.

Balsan y Capel

En Moulins, Chanel conoció al oficial de caballería y rico heredero textil francés, Étienne Balsan. Con 23 años se convirtió en su amante y suplantó como favorita a la cortesana Émilienne d'Alençon. Durante los siguientes tres años, vivieron juntos en su castillo Royallieu cerca de Compiègne, una zona destacada por su bosque de senderos ecuestres y la vida de caza y polo. Este estilo de vida permitió a Chanel llevar una vida de riqueza y ocio, y fomentar su carácter social en fiestas de alto prestigio.

Coco Chanel, en Rue Cambon.
En 1908, comenzó un romance con uno de los mejores amigos de Balsan, el capitán inglés Arthur Edward «Boy» Capel, un miembro rico de la clase alta inglesa, que la instaló en un apartamento en París y financió sus primeras tiendas. El diseño de la botella de la fragancia Chanel Nº5 tiene dos orígenes probables atribuibles a las sensibilidades de diseño sofisticadas de Capel. Se cree que
Chanel adoptó las líneas rectangulares biseladas de las botellas de tocador Charvet que Capel llevaba en su caja de cuero de viaje o el estilo de su decantador de whisky.

La prematura muerte de Capel en un accidente automovilístico a fines de 1919 fue uno de los acontecimientos más devastadores para Chanel. Abatida por el dolor, comenzó a utilizar prendas negras en señal de luto y al poco tiempo diseñó el denominado «pequeño vestido negro», que se presentó en 1926 y fue calificado por la revista Vogue como el «atuendo que todo el mundo usará».
El vestido negro, disponible sólo en ese color, fue inmediatamente un éxito y ha sido el epítome de la elegancia sencilla desde entonces.

Consagración en el mundo de la moda.

En febrero de 1916, con ocasión de la presentación de su primera colección en otoño, sus prendas y chaquetas deportivas aparecieron por primera vez en la revista Vogue. En 1918, estableció su casa de moda con más de 300 empleados en una propiedad situada en el número 31 de la rue Cambon en uno de los barrios más populares de París. Al año siguiente fue registrada como couturière y en 1921 inauguró una boutique de moda que ofrecía ropa, sombreros, accesorios y más tarde, joyas y perfumes.

Ese año Chanel modeló el logotipo «CC» de su empresa, que se ha mantenido hasta la actualidad. Existen tres teorías respecto a las influencias que marcaron el diseño. El emblema de la entrada al castillo Château de Crémat de su amiga Irène Bratz posiblemente haya sido la inspiración del logo. Otras versiones indican que los ventanales de la iglesia de Aubazine del orfanato donde pasó su infancia o el monograma del rey Enrique II de Francia y Catalina de Médicis pudieron haber tenido influencia al momento de la producción de la insignia de la marca Chanel. En 1921, colaboró con el perfumista Ernest Beaux en la creación de su primer perfume, Chanel Nº 5, que rápidamente se convirtió en un éxito. Basado en el perfume de jazmín, la fragancia fue la primera en llevar el nombre de un diseñador y fue envasada en una botella de cristal creada por la propia Chanel.

El arte en la moda, y la moda en el arte.
La antigua Grecia, sus obras arquitectónicas y el trabajo perfecto en sus esculturas,
forman parte de la inspiración SS14 de Dolce & Gabbana

Comenzamos hablando de Coco Chanel, persona, imagen creativa, y sello. Pero aun así quedarnos en solo esas expresiones nos sentaría fatal, pues es solo una parte de lo que Chanel significa para la mente de aquellos seguidores de la marca; un hito histórico, que ya ha pasado a ser considerado arte, pues éste ha ejercido como gran influencia de la moda a lo largo de las épocas. Recordemos los diseños y pelucas que elaboraba Salvador Dalí, el vestido Mondrian de Yves Saint Laurent, o más recientemente, las gráficas del artista japonés Takashi Murakami en las carteras Louis Vuitton, o la colección de bolsos de viaje de la marca Coach que llevan diseños del artista James Mares. La mayoría de artistas y diseñadores, coinciden en que la moda y el arte son expresiones estéticas, sin embargo, la moda parece estar más cerca de nosotros, puesto que constantemente nos vestimos de acuerdo con nuestros estados de ánimo o con una línea de pensamiento.

La Moda en pleno siglo XX.

A fines del siglo XIX, el Art Nouveau se oponía al academicismo clásico con formas inspiradas en la naturaleza. El arte debía salir al mundo, por lo que trasladó a la indumentaria su frescura y naturalidad, y su manera informal y auténtica. Se empezó a cuestionar el uso del corsé o los vestidos muy estructurados, ya que afectaban negativamente al físico y proponían una figura femenina disciplinada y ajena a la realidad.
Resultante de esto, desfilaban por los cafés y centros de diversión de París los provocativos atuendos que rompieron con los modelos clásicos y conservadores de la época. El diseñador Paul Poiret fue un gran exponente del momento, con sus nuevos cortes holgados y sus estampados casi artísticos, con reminiscencias de Klimt o Dufy.


Unos años después, el Cubismo redujo todo a formas geométricas y colores neutros. El impacto en la sociedad de los trabajos de Picasso empezó a tomar por asalto los diseños modernos, simplificando patrones y reduciendo  cuerpos.
A partir de 1908, la moda renunció al volumen y fue a buscar el plano, las transparencias y la superposición de capas, siendo la obra de Coco Chanel fundamental en este cambio.
Otro movimiento de ruptura que marcó su época fue el Surrealismo, no sólo por influenciar fuertemente el terreno publicitario (valiéndose de la fantasía y el deseo), sino por inspirar a varios diseñadores a jugar con lo existente, como es el caso de Elsa Schiaparelli (eterna rival de Chanel).
Esta italiana fue una gran creativa que se codeó con artistas como Dalí y Cocteau, y llevó mucho de eso a los diseños con sus vestidos de harapos, sombreros con forma de zapato, y estampados de crustáceos.

La obra de Paul Gauguin
 inspira la colección SS14 de Aquilano.Rimondi
Huyendo de la opresión del corsé.

Y qué mejor para terminar con este breve artículo de opinión que ha recorrido históricamente las convenciones artísticas y persistentes de la moda que hablar del gran cambio estético que se operó a finales del siglo XIX y principios del XX, con uno de los primeros pintores que decidió incurrir en el mundo de la vestimenta, aunque podría decirse que no tenía mucha relación con su obra de vida particular. Entre los primeros testimonios de que algo estaba cambiando en el modo de afrontar el diseño de moda estuvieron las creaciones de Gustav Klimt y Emilie Flöge (su eterna compañera), que a finales del siglo XIX crearon amplias túnicas para hombres y mujeres, inspiradas en los principios liberadores del modernismo, que huía de la opresión del corsé (ya mencionada anteriormente) o de cualquier prenda que condicionara el movimiento y las formas naturales. 
Por su parte, Sonia Delaunay (1885-1979), pintora y diseñadora franco-rusa, siguió con la idea de crear la imagen de la mujer moderna, con motivos abstractos sobre textiles, un reclamo artístico sobre una prenda de vestir; a partir del primer diseño, en 1911, alternó pintura y moda en su obra.
El arte contemporáneo y las ferias Basel y Frieze
fueron parte de la inspiración de Chanel
 para la primavera 2014.
Más cerca de nuestro tiempo, Dalila Puzzovio supo hacerse un lugar. Pertenece al grupo de las que creen que el estilo se trae, no se adquiere.  "El estilo nace de adentro hacia afuera, aflora", se deja deslumbrar por el ritual de la moda, crea un estilo, sin concesiones.
Puzzovio se metió en la moda con lenguaje artístico: eligió materiales  y colores diferentes: el flúo, el vinilo, el vinilo transparente y formó parte de una tendencia generalizada que buscaba alternativas en el modo de vida y en las actitudes, en la cual la ropa y la imagen eran esenciales.
"Creo que el público está ávido de salvarse a través del arte, tenemos la sensación que allí está todo escrito y donde ninguna palabra es la última, ese misterio tiene un gran poder alegórico que nos reconcilia con la vida", nos dice Puzzovio. Y francamente, creo que hay gran razón en ello.

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