Cómo analizar una obra de arte

3.5.15

 Guía para suspicaces

Por Elizabeth Arocena.

La inspiración del Poeta (detalle), Nicolas Poussin. 1630
Nadie pretenderá sostener que la visión evoluciona por sí misma. Condicionada y condicionando interviene siempre en las esferas del espíritu. No existe un esquema óptico sin otro origen que el de sus propias premisas que puede serle impuesto al mundo en cierto modo como un patrón inerte. Pero aun viéndose siempre como se quiere ver no excluye esto la posibilidad de que obre una ley en toda transformación.

“Conceptos fundamentales en la Historia del Arte”, Heinrich Wölfflin.


Cuando nos enfrentamos por primera vez a una obra artística, ya sea pintura, escultura, fotografía, grabado, entre otras, lo primero que pensamos es si nos gusta o no; entonces… ¿qué impacta al espectador? ¿El color, el tema, el autor, su historia personal?,  si le interesa, se adentrara más en la técnica, la época, el por qué se representó de tal manera. El común de los seres humanos se plantearía múltiples cosas de acuerdo a la diversidad de intereses que lo motivan, señalándola con el dedo índice en el museo visitado ese fin de semana. En cambio, las personas a las que podríamos llamar “iniciadas en el tema”, van a acercarse a la obra, y a recorrerla en todos sus aspectos formales, observando materia, textura, construcción. Veamos, por ejemplo, a ese señor de pelo canoso, barbita, vestido con un pantalón de jean y un chaleco color arena, se acerca a milímetros de la obra, sostiene sus lentes entre los dedos índice y pulgar de la mano derecha, estudia detenidamente  el bosquejo, mira los nomencladores a su lado para ver cada detalle, año de realización, técnica, título, si lo hubiere, rumiando en su mente quién sabe qué cosas de su imaginario.

Las Meninas, Diego Velásquez. 1656.
Considerando la variedad de público, se creería que el  señor se encuentra analizando la obra artística ante la cual está parado; para dicha cuestión necesita de variados elementos que lo guiarán hasta el desenlace del asunto. Es así que tomara en cuenta las siguientes premisas:

El contenido que representa: temática Religiosa (escenas del Antiguo testamento, vida de Santos, Dioses), y temática Profana (abarca temas mitológicos, políticos, los retratos de género o escenas de la vida cotidiana). Por ejemplo: Matrimonio Arnolfini de Jan Van Eyck o Cristo crucificado de Diego Velásquez.
La técnica empleada: Temple (puede ejecutarse sobre un muro, tabla o lienzo aplicando el color disuelto en agua y una materia grasa como la yema de huevo). Óleo (consistente en disolver los colores dentro de un aglutinante oleoso, con el fin de retardar su secado). Acuarela (los colores son transparentes y se realiza sobre papel o cartón). Ejemplos: La Última cena de Leonardo da Vinci, el Árbol de la Vida de Gustav Klimt,  A la orilla del lago de Pierre Auguste Renoir o  Barco en la playa de Edouard Manet.
El soporte sobre el que se realiza: Papel (Acuarela), Madera: Pintura sobre plancha
(Temple), Tela: Pintura sobre lienzo (Óleo).
El color: en la naturaleza y en el arte, el color produce un profundo impacto en el espectador. Tanto en la pintura figurativa como en la abstracta, se puede usar por su potencial decorativo, para crear una atmósfera, o provocar una emoción, así como por su valor simbólico. Debemos distinguir entre Gama cálida de colores (el amarillo, naranja, rojo, etc). Tienen la propiedad de expandir la luz, dando la sensación de avanzar hacia el espectador, por lo que se suelen utilizar en los primeros planos para acentuar la perspectiva; Gama fría de colores (el violeta, azul, verde, negro, etc). Absorben la luz, dando la sensación de alejarse de quien los observa, por lo que se utilizan generalmente en los últimos planos en perspectiva.

La composición de los elementos: no es más que la manera en que el artista ha elegido para distribuir los elementos de su representación en ese plano básico. Kandinsky propuso dividir al plano básico en cuatro partes iguales, es decir, atravesarlo por un eje vertical y otro horizontal, cuya intersección marque exactamente el centro de la obra. Podemos establecer, así, el arriba del abajo. La zona superior es la que menos peso visual tolera, y la inferior, la que mayor peso visual tolera. 
Cuando se habla de  “peso visual” nos referimos al efecto óptico que produce una figura o un color. La segunda relación que establecemos es la relación izquierda-derecha, que, como la anterior, también nos conduce a una zona más o menos densas. Como conclusión podemos decir que la zona más “pesada” de la obra se corresponde con el sector inferior derecho, y la zona más “liviana”, con el sector superior izquierdo.

El Artista.

En todo análisis de obra se toma en consideración al autor, de dónde proviene, el contexto histórico en el que estuvo inserto, y por lo tanto si pertenecía a alguna vanguardia artística o período particular de época (Renacimiento, Rococó, Impresionismo, Dadaísmo…). En casos en los cuales se desconoce al artífice de tal excelsa obra, se estudiará la gestualidad presente en ella, que puede ser típica de tal o cual artista, como por ejemplo los dedos que han quedado impresos en la arcilla que luego sirvió de molde para el vaciado en bronce de las esculturas de Rodin, o las pinceladas en óleo de las pinturas de Van Eyck.
Por esta razón, hablaremos de especializaciones basadas en una división temporal o regional, con posteriores subdivisiones basadas en el medio artístico (pintura, escultura, arquitectura), en escuelas o en artistas concretos.

Monumento a Balzac, August Rodin-La Piedad, Miguel Ángel. 1496-Los Burgueses de Calais, August Rodin.
Wölfflin y el análisis estilístico.

Heinrich Wölfflin (1864-1945), padre de la moderna historia del arte, intentaba estudiar el arte usando la psicología. Argumentaba, entre otras cosas, que arte y arquitectura son buenos si se asemejan al cuerpo humano. Por ejemplo, las casas son adecuadas si sus fachadas parecen rostros. En segundo lugar, introdujo la idea de estudiar el arte con método comparativo. Comparando cada pintura con las demás, era capaz de realizar distinciones de estilo (por ejemplo, entre Renacimiento y Barroco).  Por último, estudió el arte basado en la idea de la nacionalidad, las escuelas y los estilos nacionales. Estaba particularmente interesado en dilucidar qué había de inherentemente italiano o alemán en la cultura italiana o alemana.
Matrimonio Arnolfini, Van Eyck. 1434.

Creía en el hecho de que se daba por sabido que un pintor pinta “con su sangre”. La posibilidad de distinguir a los maestros, de reconocer su mano (la gestualidad de la que ya hablamos antes), se basa en que se reconoce la experiencia de ciertas maneras típicas en el modo individual de expresar la forma.  Notaríamos que la línea tiene un carácter más quebrado, en aquel más redondeado, en este otro más vacilante y lento o más fluido y apremiante.
El problema es el mismo si se trata de los árboles dentro de un paisaje: una rama, o el fragmento de una rama podrán indicarnos quién la creó en el lienzo.

El valor del Arte.

Rudolph Arnheim, filósofo alemán que se especializó en el análisis de la obra de arte y en las claves de su producción, escribió que “toda obra de arte debe expresar algo. Esto significa, en primer lugar, que el contenido de la obra debe ir más allá de la presentación de los objetos individuales que la constituyen”. Por esta razón, aquellos que se dedican al estudio de la historia del arte en todas sus formas emplean métodos variados para la investigación, naturaleza e historia de estas representaciones: el análisis formal es el que se enfoca en el lenguaje visual. Elementos como la forma, la línea, el tamaño, el color, la composición, el ritmo, dependen fuertemente de la capacidad del historiador de pensar críticamente y visualmente; un análisis estilístico usualmente hace referencia a los movimientos o tendencias artísticas como medios de extraer el impacto e importancia de un objeto particular; y finalmente, un análisis iconográfico que se enfoca en los elementos simbólicos que le dan significación al tema. A través de una lectura atenta de tales elementos, es posible trazar su procedencia, realizar observaciones en torno a los valores sociales, culturales, económicos o estéticos de los autores de la producción artística.

Impresión, sol naciente, Claude Monet. 18721873.
Casi todo el arte tiene un fin más allá del placer estético, puesto que puede contener mensajes. En un tiempo en que pocos sabían leer, el arte se encargaba de explicar la historia y la doctrina religiosa (un ejemplo muy claro es el arte de la Edad Media, en los pórticos de conventos y catedrales). En el arte occidental, las pinturas que narraban episodios bíblicos o acontecimientos históricos gozaban de la más alta consideración junto con las que representaban mitos clásicos. Las escenas de género eran consideradas inferiores por las Academias.
Hoy el significado de una pintura, escultura, una instalación o una obra de videoarte no es algo que constituya un antecedente de su autor, sino que se construye, creando un vínculo entre el observador y la producción artística. 
Ensayo de Ballet, Edgar Degas.

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